Quién no lo conoce?

Junto con Mario Romero -a quien le vamos a dedicar otra nota aparte, porque se la merece, y mucho- Rafael Melgarejo está siempre en la portería y en la vereda del colegio. Si uno no lo conoce y lo mira desde lejos, puede parecer que es un guardia temible. Y quizá lo sea… Pero a poco de comenzar a charlar con él uno se da cuenta de que tiene el corazón más grande que una casa. Trata a los chicos como a sus hijos, los cuida, está pendiente de todos y no se le escapa nada.