Atención pastoral

Cuidar la fe, avivar la caridad

Atención pastoral

En cuanto propietaria, APEI asume la plena responsabilidad que lleva consigo ser titular de los colegios.

Por su parte, la Prelatura del Opus Dei asume la tarea de proporcionar atención pastoral y asesoramiento doctrinal.

El Opus Dei es una institución de la Iglesia Católica fundada por San Josemaría Escrivá en Madrid el 2 de octubre de 1928. Cuenta con labor estable en 70 países. Su carisma consiste en difundir el ideal de la vida cristiana en lo cotidiano.

En palabras del Fundador, “la actividad principal del Opus Dei consiste en dar a sus miembros, y a las personas que lo deseen, los medios espirituales necesarios para vivir como buenos cristianos en medio del mundo”. (Conversaciones, n. 27)

Para saber más: www.opusdei.org. / www.prelaturaspersonales.org


 

Algunas precisiones

APEI solicitó este asesoramiento al Opus Dei, desde su misma fundación, para que le ayudara a mantener siempre viva su identidad católica. A la vez, fueron aquellos mismos padres quienes, alentados por las enseñanzas aprendidas en el Opus Dei, se lanzaron por su cuenta, con generosidad y fe, a desarrollar este emprendimiento educativo para procurar a sus hijos una educación completa que subrayara la centralidad de la fe católica.

Como se remarcó más arriba, conviene tomar nota de la plena identidad civil de los colegios de APEI: no son, por tanto, colegios eclesiásticos, ni confesionales, ni “religiosos”, en el sentido canónico de la expresión.

Su realidad civil, ajustada con rigor a la normativa legal paraguaya que rige la materia, se puede apreciar además en la característica de su régimen económico, completamente autónomo y autosustentable mediante las cuotas de los alumnos y donativos particulares que eventualmente se consigan. Es decir, no recibe subvención alguna de la Iglesia, ni de ninguna institución eclesiástica, ni del Estado.


Valiosas aportaciones

Como bien señala Alfonso Aguiló,San Josemaría Escrivá ha realizado valiosas aportaciones al mundo de la educación. Y las ha hecho sin haberse propuesto escribir ningún tratado sobre el tema, sin crear una escuela pedagógica, sin marcar un estilo pedagógico propio del Opus Dei. No han sido aportaciones de orden técnico o metodológico, sino que se refieren al espíritu que debe inspirar la educación, al modo de tratar a la persona y de entenderla.

De ahí que posean un valor permanente frente a los avances científicos o técnicos, y que se expresen en valores que no son propios de una época, ni de un lugar, y que por tanto también manifiestan una enorme diversidad según las personas y las instituciones educativas en las que se presenta”.

La influencia del espíritu del Opus Dei en una institución educativa es parecida a la influencia de ese mismo espíritu en una persona singular. Entre varias personas del Opus Dei habrá algunas cosas comunes, pero no puede decirse que haya un carácter, un estilo propio de las personas del Opus Dei, pues quien las conoce de cerca sabe que son bastante diferentes”.


MÁS CLAVES PARA COMPRENDER MEJOR

Se comprende mejor la relación entre los colegios y el Opus Dei si se la considera desde dos perspectivas: la del orden jurídico-civil, y la del espíritu cristiano que la anima. Ambos enfoques dejan ver la distinción y complementariedad de estas dos afirmaciones-realidades:

Realidad 1: Campoalto pertenece a una Asociación de Padres. (orden jurídico-civil)

APEI posee un carácter plenamente civil y se erigió según la espontánea iniciativa de padres y educadores –algunos pertenecientes a la Prelatura– que decidieron impulsar colegios con ideario y estilo propios. Cada nueva familia, al inscribirse en el colegio, acepta libremente este proyecto educativo.

Por tanto, APEI y los consejos de dirección que nombra son responsables exclusivos de la gestión: cumplimiento de los objetivos, misión y valores fijados, funcionamiento económico, enseñanzas que se imparten, planes de estudio, sistema pedagógico, promoción de su oferta educativa, etcétera.

Como se sabe, excepto el Prelado y sus Vicarios, ningún fiel de la Prelatura posee atribuciones para representarla. Esto vale también, naturalmente, para el ámbito de las instituciones educativas: el hecho de que APEI y los consejos de dirección estén integrados en algunos casos por fieles de la Prelatura del Opus Dei, no significa que tales personas la representen bajo ningún aspecto. Simplemente, ejercen sus tareas no en calidad de miembros de la Obra, sino en virtud de lo que son: educadores profesionales, padres o madres de familia que se desempeñan en libertad, ejerciendo sus derechos de ciudadanos, bajo su consecuente responsabilidad.

Para estas personas, su voluntaria vinculación al Opus Dei –y salvando las grandes diferencias, la pertenencia a su diócesis en razón de su domicilio- es sólo de carácter espiritual en orden a cultivar su personal vida de fe, que incluye el deseo de impregnar cristianamente su quehacer educativo y las demás facetas de su existencia.

La claridad de un ejemplo tomado al azar…

Se podría aportar aquí una sencilla comparación tomada al azar: imaginemos un pianista que pertenezca al Opus Dei. Como es obvio, ni estudió esa carrera en la Prelatura ni la representa luego al desempeñar su profesión.

Es decir, su pertenencia al Opus Dei no le suministra las técnicas concretas de su especialidad: solamente le ayuda a realizar su trabajo –el que sea- con sentido trascendente, por amor a Dios. Y según resulte la calidad de su libre y personalísima respuesta al ideal cristiano, lo logrará en mayor o menor medida.

Lo mismo ocurre en el caso de las actuaciones personales de quienes integran ésta u otras comunidades educativas de estilo similar. El hecho de que se inspiren en San Josemaría y tengan en el horizonte su enriquecedor mensaje, su carisma, no significa más que eso. Tales actuaciones, al cabo, en la medida en que sean libres –como de hecho lo son- continúan siendo enteramente personales, intransferibles.


Realidad 2: Así como los demás colegios de APEI, Campoalto recibió y recibe un asesoramiento muy cercano de la Prelatura desde su misma creación, y antes (perspectiva el espíritu cristiano que la anima).

Como es lógico, sin el mensaje y el espíritu del Opus Dei, sin la figura de San Josemaría, la Asociación de Padres y nuestros queridos colegios sencillamente no existirían. Los pioneros contaron desde el arranque con la formación y el apoyo de la Prelatura, y así se continúa.

Sin ir más lejos, el propio Pablo Pratmarsó conoció y trató a San Josemaría y recibió directamente de él el empujón para vivir con intrepidez su vocación docente.

Además, la Prelatura ha contribuido y contribuye en la medida de lo posible, a través de la formación cristiana y la atención sacerdotal, a la animación cristiana del ambiente familiar y escolar.

En tal sentido, la Prelatura nombra a los capellanes, presta conformidad al nombramiento de los profesores de religión, y procura que la comprensión trascendente de la condición humana -con sus inherentes implicaciones- ocupe siempre el centro de atención: dignidad de la persona, estrecha unión a la Iglesia y el Papa, amor a la libertad de las conciencias y tantos otros principios derivados de la recta razón y la fe revelada.